TÉCNICA DE INVESTIGACIÓN EN CIENCIAS SOCIALES
Cátedra: Archenti - Lago Martínez
2º Cuatrimestre 2011
TRABAJO PRÁCTICO Nº 2
Tema: Estructura de la investigación
(Unidad 1, 2, 3)
1- Lea la investigación e identifique qué interrogante se hicieron los autores
2- Identifique los conceptos centrales del marco teórico
3- ¿Cuáles son las hipótesis de los autores?
3- ¿Cuál es la muestra utilizada?
4- ¿Qué técnicas de recolección de datos usaron?
5- ¿A qué respuesta llegan luego de realizada la investigación?
Autoidentificación en el espectro ideológico de izquierda y derecha en la Ciudad de Buenos Aires
Lic. Miguel Oliva , Lic. Rodolfo Marrollo, Lic. Nicolás Cha, Lic. Diego Masello, Lic. German Rosati
Resumen
Se presentan en este artículo algunos resultados del proyecto de investigación “Observatorio de la Cultura Política de la Ciudad de Buenos Aires” de la Universidad Nacional de Tres de Febrero, referidos al autoposicionamiento frente a la ideología de izquierda y derecha entre los habitantes de la ciudad de Buenos Aires. Los resultados analizados se obtuvieron en cuatro encuestas telefónicas automáticas (Interactive Voice Response), realizadas entre Mayo y Diciembre de 2007, entre los habitantes de la Capital Federal. Se analizan los aspectos metodológicos, históricos y teóricos de la medición del concepto de izquierda y la derecha. Se aplican distintas técnicas estadísticas para el análisis de este autoposicionamiento y su relación con actitudes políticas, con opiniones sobre el rol del estado, con el interés en la política, y las preferencias partidarias en el comportamiento electoral. En los países latinoamericanos, la identificación en una escala globalizada de cultura política como la derecha y la izquierda presentan es compleja. Pero los datos corroboran que el autoposicionamiento en esta escala tiene capacidad de segmentar opiniones, en el contexto de importantes transformaciones en el sistema de partidos políticos argentino. Se busca entender como influyen los valores políticos referidos a la izquierda y la derecha en las opiniones y actitudes políticas de los individuos, y el impacto de los posibles factores explicativos de este autoposicionamiento.
Summary
This article discusses the self perception in a left and right scale of the Buenos Aires´s residents in 2007, based on information of the research project "Observatory of the Political Culture of the city of Buenos Aires" (Universidad Nacional de Tres de Febrero),. The paper analyzes data of four telephonic automatic surveys (Interactive Voice Response), collected between May and December 2007, and methodological, historical and theoretical issues of the measurement of left and right political concept. With different statistical techniques, we examine the relation of the ideological self-perception to attitudes an political opinions. We also explore the impact of self-perception of left and right in the evaluations of state intervention, interest in politics, partisan preferences, and electoral behavior. In Latin American countries, the identification in globalized scales of right and left political culture is complex. But the data supports that the left and right identification shifts political options and opinions, within transformations of Argentinean political parties. The aim is to understand how the self perception on a left and right scale influences individual’s opinions and political attitudes, and the evaluation of possible explanatory variables of this perception.
Introducción
El análisis de la cultura política constituye un campo de interés de la investigación social, relacionado con fenómenos como el poder, la cohesión social, los liderazgos, y el comportamiento electoral.
En este artículo se analizan algunos aspectos de la cultura política de los habitantes mayores de 18 años de la Capital Federal en el período 2007-2008. En el marco del proyecto Observatorio de Cultura Política de la ciudad de Buenos Aires de la Universidad de Tres de Febrero , se obtuvieron datos referidos al autoposicionamiento respecto de la ideología de izquierda y derecha, en cuatro relevamientos en la ciudad de Buenos Aires en el año 2007.
Mediante esta información se estima la cantidad de individuos identificados en izquierda y derecha, y su segmentación por variables demográficas. También se analiza la relación de este autoposicionamiento con la identificación partidaria, el interés en la política, con opiniones sobre la intervención del estado, y otras temáticas. La modalidad de investigación del observatorio permite analizar aspectos de la evolución de las opiniones en el tiempo.
A fin de ampliar la interpretación de los resultados, se analizan los aspectos metodológicos, históricos y teóricos de la medición del concepto de izquierda y la derecha. El análisis permite inferir algunos aspectos de la cultura política subyacente a estas autoideintificaciones.
Metodología de los relevamientos
Los siguientes resultados corresponden a cuatro mediciones realizadas entre Mayo y Diciembre de 2007 en la Capital Federal. El Universo de análisis es la población residente en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires de 18 años o más . Se realizaron cuatro encuestas telefónicas periódicas mediante el sistema IVR (Interactive Voice Response). Estas mediciones coincidieron con eventos electorales importantes, como la elección y el ballotage en la instancia de Jefe de Gobierno de la Ciudad, y la elección presidencial de Octubre de 2007.
Izquierda y derecha
La clasificación de izquierdas y derechas políticas refieren a una historia de culturas y valores. En general, estas clasificaciones están globalizadas, en el sentido que pueden aplicarse a distintos países y culturas políticas; pero no son inmutables ni comparables para todos los períodos históricos.
El término “izquierda política” tiene su origen en la posición en que se sentaban en la Asamblea Nacional durante la Revolución Francesa los representantes jacobinos . La clasificación de izquierda o derecha suele asociarse además a la relatividad de una posición: se está a la izquierda o a la derecha respecto de algo (v.g., el partido obrero esta a la izquierda del partido radical; Sarkozy esta a la izquierda de Le Pen).
Estas categorías son de uso internacional, lo que en cierto modo permitiría análisis comparativos entre países y sistemas sociales en general. El arco de izquierda y derecha aparentemente permite identificar bloques de países, y contextos de cooperación internacional decisivos para la difusión o el fracaso del socialismo o el capitalismo .
Estas identificaciones también pueden asociarse al mismo tiempo a la distinción clásica de la política (Schmitt, 1941) entre amigo y enemigo, antinomias y alianzas estratégicas, entre individuos, partidos o países.
A su vez no parece factible precisar este posicionamiento en ciertas organizaciones sociales, como las empresas privadas, las cuales no podrían ser de izquierda. La reproducción en el tiempo de las empresas requiere de la propiedad privada de los medios de producción, y ésta es cuestionada por la izquierda. Es posible también que la probabilidad de que un empresario privado sea de izquierda sea menor también; aspecto sobre el que volveremos al analizar el interés en la política y la autoidentificación ideológica.
Los valores de izquierda y derecha, parecen ser comparables en distintas culturas y países. En la evolución histórica de estos conceptos, la izquierda se asociaba a las tesis marxistas referidas a un cuestionamiento radical de la propiedad privada, que derivaría a procesos revolucionarios impulsados por sujetos sociales con una misión histórica (como la clase obrera). Es posible que esta autopercepción de centroizquierda (afín a la socialdemocracia europea) ya no esté necesariamente relacionadas con la adhesión a ideologías revolucionarias que reclaman cambios en los sistemas de propiedad, sino a una visión de la política que aboga por la distribución del ingreso, a través del estado. Esta centroizquierda, en general no cuestiona la propiedad privada, con la posible excepción de la expropiación de monopolios o grandes empresas; al mismo tiempo, tendría una visión positiva respecto del “maridaje” tradicional entre el capitalismo y la democracia (c.f.r. Nun, J.; 2002).
Las categorías de centro no tienen una historia conceptual propia, y se referirían a una mayor moderación respecto en extremos ideológicos de izquierda o derecha. En general, las posiciones de centro suelen estar asociadas a una mayor valoración de la democracia. Ya sea por su asociación con el modo de producción capitalista, o porque en algunos casos el socialismo habilitado por procedimientos democráticos se erigía como una amenaza a la propiedad privada, la democracia en algunas circunstancias históricas dejó de constituirse en un valor político prioritario, tanto para la derecha ortodoxa como para izquierda más radical.
Por otro lado, la derecha suele asociarse a una serie de acciones, opciones y opiniones políticas tradicionales y conservadoras, referidos a la defensa de la propiedad capitalista, que propicia el traspaso intergeneracional de la propiedad, a través de instituciones como la familia .
La operacionalización del concepto de posicionamiento ideológico
La indagación empírica acerca del significado de esta autoidentificación izquierda y derecha requiere de precisiones y de supuestos explícitos. Estas categorías han sido utilizadas para predicar sobre distintas unidades de análisis, tales como individuos, países, partidos políticos, y dictaduras. Pero en nuestro estudio empírico, deberíamos aplicar estos conceptos orientados a entender la ideología y la cultura política de los individuos. En las discusiones de la sociología del conocimiento de Mannheim, la ideología se analizaba como una deformación impremeditada de la verdad, determinada por una situación de clase; la ideología es, pues, falsedad por su condicionamiento existencial (c.f.r. Sartori, Giovanni; 1996). Si bien no es relevante aquí la verdad o falsedad de los postulados de las opiniones, si no más bien sus efectos sociales, la cuestión de los condicionantes sociales de estas ideologías es relevante. Al mismo tiempo, el término cultura política no tiene en general la carga negativa de la ideología; existen por ejemplo fundamentos culturales de la democracia. Algunos autores sostienen que la formación de los estados en el Tercer Mundo mostró que la importación de instituciones democráticas no bastaba para el funcionamiento de la democracia (Cuche, Denys; 2007).
A fin de indagar en la autoidentificación ideológica, se agregan las categorías de centroizquierda y centroderecha. Estas categorías suponen que existen valores intermedios en una escala de izquierda y la derecha (que se comportan como los extremos de esta escala).
Si bien en el lenguaje cotidiano estas categorías son de uso frecuente, existen diversos abordajes conceptuales sobre la identificación de una escala derecha – izquierda, y aproximaciones posibles a su operacionalización.
En el tratamiento estadístico, estas categorías pueden ser un continuum entre extremos, y por lo tanto son susceptibles de un tratamiento de tipo intervalar, o pueden ser categorías con cierta autonomía semántica (C.F.R, Marradi, et. al., 2006) , y susceptibles únicamente de ser tratadas como categóricas.
La autoidentificación que se puso a consideración de los encuestados no fue una escala continua, sino categorías con autonomía semántica; aunque para la aplicación de algunas técnicas como la correlación lineal, se asume una escala de intervalo y un continuum izquierda – derecha, como recurso heurístico.
Al mismo tiempo, se intenta describir las relaciones entre las variables en términos de las que pueden resultar explicativas de esta autoidentificación, y las que pueden considerarse explicadas.
Autoidentificación ideológica
Los datos permiten analizar con algún detalle la evolución durante el año de los datos de autoidentificación ideológica en la Ciudad de Buenos Aires. Los datos presentados representan a un área atípica en la Argentina, donde por lo general los resultados electorales no coinciden con el resto del país. En áreas con menor proporción de indicadores económicos y sociales estructuralmente deficientes, el impacto de los procesos de crecimiento económico tengan menor influencia sobre la cultura política. Aparecen orientaciones de la cultura política tales como las demandas de institucionalidad, el voto expresivo (c.f.r. Schuessler, 2000), y distintos factores de peso en la ponderación de los procesos políticos. Es importante por lo tanto acotar las conclusiones al área.
Existen individuos que se autoexcluyen de esta clasificación, y que no se identifican en el arco ideológico; las proporciones de no respuesta oscilan entre el 37 y el 25% (considerando al mismo tiempo la fluctuabilidad de las estimaciones muestrales). Esto indicaría que un 63% y el 75% de la población autoidentificada en este espectro ideológico (Grafico 1).
La falta de autoidentificación es mayor en los niveles educativos más bajos (el 35% entre quienes sólo tienen primaria en Octubre 2007, Cuadro 1), y entre quienes no tienen obra social (una aproximación al nivel socioeconómico), donde la no identificación aumenta al 51.8% en Octubre 2007 (Cuadro 3). Esto indica que la probabilidad de obtener una autidentificación entre los individuos de menor nivel socioeconómico es mas baja.
En Octubre 2007, el 38% de las mujeres no se identificaron en el espectro ideológico izquierda – derecha, frente a un 11% de no respuestas de los varones (Cuadro 3).
Entre aquellos que se identifican en este arco, la posición más frecuente es la centroizquierda – que osciló entre 21 y 32% -- o la centroderecha – entre 18 y 28% -- (Grafico 1). Es decir, que las posiciones centristas son en general más habituales que las extremas; la derecha osciló entre 6 y 9%, y la izquierda entre el 8 y el 19%. La categoría centroizquierda es mencionada en una proporción levemente mayor a la centroderecha, sin diferencias significativas. Sumando las categorías a) izquierda - centroizquierda, y b) derecha - centroderecha, predomina a); en la primera medición, había 1.28 autoidentificaciones de izquierda por cada una de derecha; 0.85 en la segunda medición, 1.34 en la tercera y 1.51 en la cuarta (Gráfico 1).
El género, la edad, y el nivel educativo podrían ser consideradas potenciales variables explicativas de la autoidentificación ideológica.
Con respecto a la edad, entre los individuos mayores de 66, el 49% se identifica con la derecha o centroderecha (Cuadro 3). En los extremos etáreos, aumenta la propensión por la derecha; los jóvenes en el grupo etáreo de 18 a 29 años y los individuos mayores de 66 superan al resto en la identificación derecha - centroderecha. Entre los más jóvenes no se verifica una mayor propensión a la izquierda. Entre los individuos de mayor nivel educativo (Cuadro 1), aumenta por sobre el promedio los que se identifican con la izquierda.
En el Gráfico 1 se observa una relativa estabilidad de las identificaciones ideológicas antes y después de la primera vuelta electoral en la elección a Jefe de Gobierno de la CABA, en las mediciones de Octubre (antes de las elecciones presidenciales) y Diciembre de 2007. En este sentido, la autoidentificación en izquierda y derecha parece tener una relación con valores políticos, más estables que las opiniones coyunturales y fluctuantes .
Al mismo tiempo, resulta de interés comprobar que las identidades de derecha parecen más estables que las de izquierda. Los coeficientes de variación captados se consignan en el Cuadro 4; el correspondiente a la izquierda es 32.2%, el de a derecha, 16.8%. O sea, se observa que las autoidentificaciones de izquierda fluctúan más que las derechas.
Autoidentificación ideológica, comportamiento electoral e identificación partidaria
El voto es un aspecto importante en la cultura política. Estas clasificaciones ideológicas tienen cierta capacidad de segmentar el voto y las prácticas políticas. Como criterio general, estas variables deberían considerarse dependientes de la identificación ideológica, dado que no es probable que el comportamiento electoral cambie esta identificación.
La mayoría de los individuos que no expresan identificación partidaria, tampoco expresan auto identificación ideológica (Cuadro 5).
Entre los votantes a Cristina Kirchner a presidente en Octubre de 2007, el mayor porcentaje de identificación se observa con la centroizquierda, el 35% (Cuadro 5), y entre los de Carrió, el 50%. Entre los que manifiestan intención de voto a Alberto Rodríguez Saa, el 43% se identifica con la centroderecha. Los votantes de Lavagna (35%) y López Murphy (77%) también se identifican mayormente con la centroderecha.
En relación del posicionamiento ideológico y las preferencias partidarias, no se verifica una correlación directa de la ideología con las preferencias partidarias. En general, el voto no se segmentan solamente por su ubicación en el difuso arco de las derechas e izquierda.
A pesar de la importante presencia de la centroizquierda en el voto a Cristina Kirchner y Elisa Carrió, entre ellas existen fuertes contradicciones en lo que respecta a planes de gobierno, gestión, política económica y política de alianzas entre ambas dirigentes. O sea, a priori se puede observar una contradicción entre identidad ideológica y la adhesión a un proyecto concreto de gestión y de política. O al menos, el posicionamiento ideológico no daría cuenta de muchos aspectos de las preferencias en el voto y los liderazgos particulares.
Tanto en Mayo como en Octubre el justicialismo mostró casi en iguales proporciones a individuos autoidentificados con la izquierda - centroizquierda y derecha – centro derecha (Cuadro 6 y Cuadro 7). En el justicialismo conviven la autoidentificación con la izquierda y la derecha, por lo que la identificación justicialista no es un buen predictor de la autoidentificación ideológica. En Mayo 2007, hubo mayoría de centroizquierda (20%) y centroderecha (con el mismo porcentaje, Cuadro 6); en Octubre 2007, predominó entre los justicialistas la centroizquierda con el 32% (Cuadro 7). Al mismo tiempo, entre los identificados con el justicialismo, se observa el mayor porcentaje de individuos identificados con la derecha (14% en Mayo, 22% en Octubre), en comparación al promedio general.
Entre quienes se sienten identificados con el radicalismo, hay un porcentaje bajo de individuos identificados con la derecha (4% en Mayo y Octubre). Y en los partidos más jóvenes y con poca historia política, como el ARI y el PRO, las categorías de centroizquierda (50% para el ARI en Mayo y 55% en Octubre, Cuadro 6 y 7) se observan como más fuertes, indicando una mayor correlación de estas categorías con la autoidentificación partidaria en estos dos partidos.
En lo que respecta a la asociación estadística entre la identificación ideológica y la identificación partidaria, aunque no sería posible verificar una asimetría, o relación causal , ni responder claramente cuál de las dos es la variable explicativa: la identificación ideológica puede explicar la identificación partidaria, o, por el contrario, la identificación partidaria podría abonar apreciaciones y opiniones políticas que determinan la autoidentificación de izquierdas y derechas.
A pesar de ello, el análisis de estas asociaciones estadísticas demanda una indagación de la forma substantiva en que dos variables covarían. Los partidos políticos tienden a configurarse de acuerdo a demandas y grupos con intereses comunes sostenidos por liderazgos aglutinantes, y suelen compartir ideologías entre sus miembros. La situación en Argentina es más compleja, y la homogeneidad ideológica es mayor en los partidos nuevos como el ARI o el PRO, y menor en el justicialismo.
Como habíamos mencionado, es generalizada la aplicación de estas categorías a otros países y sistemas de partidos, lo cuál genera un interés agregado en el estudio comparativo de estas autoidentificaciones en distintos países. Si bien no se explorará ese aspecto en profundidad, algunos datos sobre la identificación en izquierda y derecha, pueden ilustrar esta última observación en EEUU. Como se registra en el Cuadro 8, los votantes demócratas del año 1996 a Bill Clinton se ubicaban en una escala mas cercana a la izquierda (5,01 en una escala donde 1 es identificación con la izquierda, y 10 es la identificación con la derecha), mientras que los votantes republicanos se ubicaban con un promedio bastante mayor, a la derecha (6.68). Esto muestra que los votantes demócratas tienen una mayor tendencia a la izquierda política, y los republicanos a la derecha. Por lo tanto, la autoidentificación ideológica es una variable que segmenta el electorado americano, y existe una correspondencia entre ideologías y preferencias electorales.
En Argentina, existe un proceso de fragmentación de los partidos políticos, especialmente en el caso del radicalismo. Este es un proceso complejo, que excede el alcance esta exposición. Pero es factible suponer que la estructuración de partidos políticos como el justicialismo se dio en torno a la organización institucional del mercado de trabajo (c.f.r. González, 1999). Los trabajadores buscaban suplir su escasa influencia económica con influencia política (c.f.r. Portantiero, J., Murmis, M.; 2004), y en ese contexto los sindicatos y los partidos políticos, daban gobernabilidad al modelo de desarrollo. Hoy, existe un menor peso del mercado de trabajo como organizador general de la vida social y de las relaciones sociales, lo cual repercute en la identidad de los partidos políticos, en las formas de canalizar la conflictividad social. La protesta sociales de fines del siglo XX se separó del mundo del trabajo, tendiendo a un mayor peso en ella de los excluidos del mercado de trabajo, y formas de conflictividad donde no se detiene la producción como en las huelgas, si no la circulación en calles y rutas. Los desocupados generan nuevas relaciones sociales, solidaridades y acciones conjuntas no articuladas por la participación en los procesos productivos (Oliva, 2007). Surgen organizaciones espontáneas sin una pertenencia político institucional definida. Todo ello repercute en el sistema de partidos políticos, que también se ve afectado por sistemas de cooptación clientelística de los electores.
Nacionalismo e ideología
En cuanto a la relación de la ideología con el nacionalismo, alrededor de 67% de los encuestados se considera nacionalista o muy nacionalista (Gráfico 2). Ambos extremos de derecha e izquierda se identifican con un mayor nacionalismo, mientras que las posiciones centristas se autoidentifican con posiciones mas moderadas.
Tanto los identificados con la izquierda (36%) como los de derecha (38%) manifiestan su nacionalismo. Es decir, que estas categorías de izquierda y derecha no segmentan adecuadamente las opciones por el nacionalismo.
La izquierda debe ver el nacionalismo en función de una mejor distribución, y la derecha más en función del éxito económico de un país en general (como en la clásica identificación del nacionalismo con la industrialización).
Aquí también existen tensiones entre ideologías, y la cultura política, como “el conjunto de significantes en relación con los cuáles los destinatarios actualizan el enunciado político que reciben”, y que actúa como un filtro de decodificación de mensajes políticos (Belardinelli, Pablo; 2005). La cultura nacional y popular, en general identifica positivamente lo “nacional” como “popular”, y a la inversa, todo lo “popular” es “nacional”, como categorías indisolubles. La identidad nacional y popular articulaba a un “sujeto policlasista, pero de base obrera, como el peronismo, y definía un antagonista antinacional y antipopular de amplio espectro ideológico y político” (Belardinelli, 2005). La presencia de estos aspectos culturales e históricos enriquecen el análisis de la cultura política, que se superponen y resignifican a las categorías de izquierda y derecha.
Interés por la política
La identificación en el arco ideológico también segmenta el interés en la política. Entre los individuos con posicionamiento ideológico de izquierda, aumenta el interés en la política (52% muy y bastante interesado en Octubre), mientras que en los de derecha (30% en Octubre), disminuye el interés (Cuadro 9). Es posible que este menor interés en la política de los individuos de derecha, tenga su correlato en un mayor interés en la economía (si bien ambos intereses no son incompatibles). Si bien esto no es objeto de la indagación empírica, es posible que entre los individuos de derecha hay una mayor probabilidad de detentar poder económico que entre los de izquierda. En la historia de la política argentina, los sectores trabajadores compensaban la falta de poder económico con poder político, a través de instituciones partidarias, o gremiales. En los actores sociales con mayor poder económico, se intervenía en la política como veto a los procesos políticos, generando una historia de alta inestabilidad institucional en el país. La participación de los productores agropecuarios en eventos y procesos políticos es una curiosidad histórica.
En general, es ilusorio suponer que todas las opiniones captadas aquí tiene el mismo peso (c.f.r. Bourdieu, 1984) en la vida política y económica: la organización de las estructuras sociales humanas suelen ser jerárquicas.
Esta relación de captura de poder político para compensar poder económico, es coherente con la observación de que existe en la izquierda una cultura política que valora la intervención del estado en la economía. Entre los individuos de izquierda, el 71% esta de acuerdo con la intervención del estado en la economía (Gráfico 3). En la centroderecha y centroizquierda, estos porcentajes se reducen a 15% y 28% respectivamente.
A su vez, entre aquellos que se muestran muy interesados en la política, el 55.9% están muy de acuerdo con la intervención del estado en la economía (Cuadro 10). Desde el espectro de derecha, la interpretación más factible de la poca aceptación de esta intervención, es que ella solo resulta en mayor burocracia .
Por el contrario, la izquierda tendería a evaluar al instrumento del sector público como un mecanismo de redistribución e integración social. Desde el punto de vista de las consecuencias para la acción, esto requeriría una investigación empírica del estado (es decir, investigar las estructuras del estado en sus distintos niveles, el volumen de empleo en el sector, los presupuestos y su distribución territorial), que complemente la reflexión teórica sobre la intervención del sector público, sus cualidades y características deseables.
También se observa que las identificaciones de izquierda y derecha segmentan las expectativas sobre la situación del país a futuro: los individuos autoidentificados con la izquierda parecen ser más optimistas que la derecha (Cuadro 11).
Autoposicionamiento ideológico, opinión pública e ideología
Para analizar la autoidentificación ideológica respecto de distintas opiniones, en la medición de Diciembre de 2007 se consultaba el acuerdo respecto a distintos aspectos de la intervención del estado, del arancelamiento universitario, sobre la posibilidad de la adopción de hijos en las parejas homosexuales, y el tratamiento de la inseguridad. También se consultó respecto de la autodefinición en cuanto al nacionalismo que los individuos se autoatribuyen.
En general, lo que se suele denominar opinión pública, son respuestas a estímulos que se le presentan a los individuos ; luego interpretamos distintos los agregados estadísticos que surgen de ese análisis. Consideramos a la variable autoposicionamiento ideológico como independiente (y anterior en el tiempo), en el sentido que las opiniones son más fluctuantes que las ideologías.
Las respuestas obtenidas muestran que el posicionamiento ideológico tiene capacidad de segmentar estas respuestas.
Para evaluar el tipo de relación entre los indicadores propuestos y el autoposicionamiento ideológico, se ha realizado un análisis de correspondencias simples (ACS) entre cada uno de los indicadores y el autoposicionamiento, y también un análisis de correlaciones de Pearson (Cuadro 13).
El análisis de correspondencias constituye una técnica de análisis estadístico apropiada para evaluar las relaciones entre: a) las categorías de una misma variable y b) las categorías de distintas variables. Resulta una técnica apropiada para variables de medición de nivel nominal u ordinal, e intenta representar a partir de las frecuencias relativas de las variables (en sentido de filas y columnas) en un espacio cartesiano reducido (generalmente de dos dimensiones) la ubicación de las categorías (Banet, T.; Morineau, Alain; 1999).
En la medición de Diciembre, la aplicación del ACS revela una asociación entre el autoposicionamiento y una serie de actitudes de los encuestados frente a: a) el rol del estado en la economía; b) derechos y “libertades” civiles y c) causas y soluciones frente a la inseguridad.
En términos generales se observa que en todos los gráficos aparecen configurados espacios asociados a las categorías “izquierda” y “centroizquierda” por un lado, y “derecha” y “centroderecha” por el otro. En todos los gráficos de correspondencias, el chi cuadrado es significativo al 95% de confianza (por lo tanto, aceptamos la hipótesis de que existe asociación estadística). Si las variables fuesen independientes, el análisis de correspondencias no tendría lógica.
En el Gráfico 4, se observa la relación entre el autoposicionamiento ideológico y la frase “Todas las empresas de servicios públicos y básicos deberían ser del Estado Argentino”. Se observa una cercanía entre izquierda y centroizquierda, con la categoría muy de acuerdo .
En relación a los indicadores referidos al rol del Estado en la economía, los diferentes niveles de acuerdo a los distintos indicadores aparecen asociados a posiciones distintivas en la escala de autoidentificación ideológica. Esto es particularmente claro en el caso de la frase “El estado debe intervenir en la Economía”, donde aparecen configurados los dos espacios claramente discernibles (Gráfico 6) .
En el Gráfico 7, se observa una correspondencia entre esta escala de autoidentificación y la opinión sobre el arancelamiento de las universidades, donde la centroderecha se acerca mas a la categoría muy de acuerdo. Respecto del arancelamiento universitario, la izquierda y centroizquierda opinan con cierta homogeneidad en contra, y la derecha en general más a favor de esa medida.
En el indicador respecto a la adopción por parte de parejas homosexuales (Gráfico 9), si bien aparece cierta similitud entre el acuerdo (“muy” o “bastante”) con la identificación de izquierda, esta correlación se hace menos evidente en la derecha. La dispersión de puntos es mucho menor, y resulta más difícil discriminar espacios diferenciados en el gráfico. En este caso, solamente la identificación de izquierda aparece asociada de forma clara a los altos niveles de acuerdo. El resto de las identificaciones parece rondar los niveles de acuerdo de forma menos nítida.
Tanto el indicador referido al arancelamiento de la universidad (Gráfico 6), como los referidos al problema de la inseguridad (Gráfico 7), aparecen fuertemente correlacionados con el autoposicionamiento ideológico.
En el tema de la inseguridad, los individuos autoidentificados con la izquierda se muestran en desacuerdo con la frase “la solución a la inseguridad es aumentar la severidad de las penas”, mientras que entre los de derecha hay un 64.1% que esta muy de acuerdo con esta frase.
A fin de resumir y comparar las asociaciones, se analizó la información como escala de intervalo, modificando el supuesto de la autonomía semántica de las categorías. Así, se transforma la categoría “izquierda” en el valor 1; la “centroizquierda” en 2, la “centroderecha” en 3, y la “derecha” en 4. Luego se ajustó una correlación entre el acuerdo entre las distintas opiniones, eliminando las no respuestas. Los resultados se observan en el Cuadro 12.
La correlación mas fuerte de la autoidentificación izquierda (1) y derecha (4), se observa con la frase “todas las empresas de servicios públicos y básicos deberían ser del estado argentino” (0.456). También, con la frase “el estado debe intervenir en la economía” (0.415). Como esta correlación es positiva, y valores menores indican mayor acuerdo con la frase, se asume que los individuos de izquierda están mas de acuerdo con la intervención del estado en la economía en general.
La correlación es negativa (-0.316) entre el acuerdo con el arancelamiento universitario, y la autoidentificación en el espectro ideológico, indicando lo contrario: la izquierda está menos de acuerdo con el arancelamiento en la universidad.
Conclusiones
La información presentada permite obtener algunas conclusiones sobre la naturaleza de la autoidentificación izquierda y derecha entre los habitantes de la Ciudad de Buenos Aires, un aspecto relevante de cultura política. Al mismo tiempo, las características de seguimiento en el tiempo de las variables, aunque en un período acotado, permite observar aspectos de su evolución y fluctuabilidad en el año 2007, período en el cual hubo importantes eventos electorales en la Ciudad de Buenos Aires.
Izquierda y derecha son conceptos que deben ser contextualizados históricamente; son categorías relativas y globalizadas, que pueden ser aplicables a distintas unidades de análisis, como partidos, gobiernos e individuos, en distintos países y culturas.
Esta categorización es poco apropiada en la identificación precisa de prácticas políticas reales en la administración pública o el comportamiento electoral de los individuos, pero parece tener algunas propiedades útiles y capacidad de segmentar opiniones.
Para los datos analizados en la ciudad de Buenos Aires, tanto la centroizquierda como la centroderecha obtienen mayor porcentaje que la autoidentificación en las categorías izquierda o derecha. Es decir, que existe una mayor identificación con el centro en esta clasificación.
Este arco de derechas e izquierdas no logra una identificación en todos los encuestados: entre un 37% y el 25% de los respondentes en las distintas ondas no se identifican con este arco. La no identificación aumenta en los individuos de menor educación.
El autoposicionamiento establece un arco de valores políticos menos fluctuantes que el voto, o la autoidentificación partidaria. La estabilidad de la autoidentificación en izquierda y derecha abona la hipótesis de que se trata de valores y una cultura política estables (por ejemplo la importancia de la distribución de ingresos).
Como variable explicativa, el nivel educativo aporta una segmentación importante. Esto puede indicar que influyen sobre la cultura política factores como la inserción en la estructura social, de la cuál la educación es un indicador. En este caso, se observa que a mayor educación, mayor probabilidad de ser de izquierda.
De estos datos también surgen algunas referencias de cómo se expresa esta cultura política en las preferencias partidarias. Entre quienes se identifican con el justicialismo, conviven la izquierda y la derecha. En Octubre 2007, predominó entre los justicialistas la centroizquierda con el 32%. Al mismo tiempo, entre los identificados con el justicialismo, se observa el mayor porcentaje de individuos identificados con la derecha (14% en Mayo, 22% en Octubre).
En general, la identificación partidaria justicialista no es un buen predictor de la identificación ideológica. Pero en los partidos más jóvenes y con poca historia política, las categorías de centroizquierda en el ARI, y la centroderecha en el caso del PRO, se observa que el autoposicionamiento ideológico tiene una mayor asociación con la identificación partidaria.
Los partidos políticos forman identidades sociales. La identidad común es un capital político, que genera capacidad de acciones conjuntas y potencialmente poder. Y cuando el sistema de partidos está en crisis, como en Argentina en la actualidad, se forman otras formas identidades. En ese contexto, la clasificación izquierda y derecha facilita la identificación de enemigos y amigos, que es característica en la vida política. Dada las características de esta clasificación, no se puede ser de izquierda y derecha al mismo tiempo, y existen expresiones tales como “se viene la derecha”.
Al consultar sobre distintas evaluaciones de la intervención del estado, y otros aspectos relevantes, se observó que esta autoidentificación tenía una capacidad de segmentación importante.
Por ejemplo, los individuos identificados con la izquierda están a favor en mayor medida con la intervención del estado. Tratada en forma de escala, el acuerdo con la frase “todas las empresas de servicios públicos y básicos deberían ser del estado argentino” es la que presenta mayor correlación con la escala izquierda – derecha (0.456).
Los individuos de derecha tienen menor interés por la política. En los de izquierda, existe un mayor interés en la política, y al mismo tiempo un mayor acuerdo con la necesidad de intervención del estado en la economía. Se puede indicar que la izquierda intenta resolver a través de la política y la intervención del estado las problemáticas sociales. Entre los valores de izquierda, se encuentra la necesidad de la intervención del estado.
Ambos extremos de derecha e izquierda se identifican con un mayor nacionalismo, mientras que las posiciones centristas se autoidentifican con posiciones mas moderadas.
Los cambios en el tiempo de estas identificaciones de izquierda y derecha, proveerán seguramente de conclusiones más generalizables y abarcativas, para esta temática relevante en la comprensión de la cultura política de nuestros días.
Bibliografía
Banet, T.; Morineau, Alain; Aprender de los datos: el análisis de los componentes principales. Una aproximación desde el DATA MINING. EUB, Barcelona, 1999.
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domingo 14 de agosto de 2011
Guía de TP nº 2 2º cuatrimestre 2011
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